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ADINA - Frágil y dependiente

La aceptación de la derrota,
el espantoso sabor de la decepción, 
ver la ilusión desangrándose por el suelo,
cayendo bajo, siguiendo su orden natural como la lluvia que moja mi patio ahora.


El cansancio, el olvido y la soledad se juntan para atormentarme a cada segundo, cargándome, invadiéndome de falsas alegrías y tristezas, nostálgicas melancolías, broncas y odios jamas conocidos.


Labios toman forma en mi recuerdo,
labios que emanan palabras y besos,
labios lejanos y ausentes 
abren mi herida
labios mojados por lagrimas tibias como las ilusiones que viajan al infinito y caen, despojadas, sabiendo que caen para volver a subir

2 comentarios:

Ale dijo...

Suele suceder que los mismos labios que nos colmaron los días de sonrisas, sean los que nos maten de angustia. Pero si no tomáramos ese riesgo, no tendría sentido respirar y evocar amaneceres.

Anónimo dijo...

La única forma para concluir la ilusión del sufrimiento es desprendiéndose de todo deseo, incluso hay que desprenderse del deseo de desprenderse y de eso también...la ausencia de deseo no implica la ausencia de anhelo, el anhelo no requiere de respuestas, ni de resultados, la dualidad se disuelve en el todo.....

Te recomiendo http://planocreativo.wordpress.com/

Saludos desde un efímero rincón del mundo ]!

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